1 diciembre, 2020

TODO SOBRE LOS DISCOS SSD. CONOCE SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS DISCOS EN ESTADO SÓLIDO

 

Como seguramente sabrás, los discos duros HDD de toda la vida funcionan, a muy grandes rasgos, gracias al giro constante de unos discos magnéticos y una cabezal lector que se mueve sobre cada una de las caras para leer o escribir sobre ellas.

En claro contraste con esto, las memorias SSD o unidades en estado sólido no disponen de partes mecánicas móviles, y ofrecen una velocidad de lectura y escritura ampliamente superior a estos.

Como lo lees, en los SSD no hay ningún plato girando a velocidad constante, ni brazos moviéndose sobre él, sino que emplean unidades de memoria Flash, similares a las que vemos en los Pendrives o memorias USB, pero con unas capacidades de almacenamiento mucho mayores.

Los componentes más importantes son la unidad de memoria Flash y el controlador. Las unidades de memoria utilizadas son no volátiles y actualmente todas son de de tipo NAND, que ofrecen un acceso rápido a los datos, y siguen manteniendo los datos después de una pérdida de potencia.

Una particularidad de las memorias NAND es que no permiten la sobreescritura de datos. De este modo, para poder escribir en una localización determinada, esta no deberá contener datos.

Esto hace que, para poder reutilizar zonas de espacio que ya contengan datos, previamente se deba realizar lo que se denomina un proceso de vaciado.

Aquí es donde entra en juego la herramienta TRIM, que a muy grandes rasgos es una funcionalidad del sistema operativo mediante la cual el sistema informa al controlador del SSD de que bloques de datos ya no están en uso, por tal de eliminar los datos almacenado en ellos y permitir la reutilización del espacio.

Para mantener el buen rendimiento de la unidad, es importante tener presente que la función TRIM debería estar habilitada en el sistema operativo.

De hecho, TRIM ha viene implementado en Windows a partir de Windows 7, y Linux lo trae por defecto desde la versión 2.6.33 del kernel, hace ya algún tiempo, por lo que en las versiones modernas de GNU/Linux no debería hacer falta hacer nada para que todo funcione como debe.

Respecto al tipo de conexión, no existen diferencias respecto a los discos duros de toda la vida, pues en el caso de unidades internas, la mayoría de discos en estado sólido utilizan una conexión SATA III. Las memorias SSD externas se conectan por USB como cualquier pendrive o disco duro externo.

A nivel del sistema operativo y de cara al usuario, se podría decir que no hay ninguna diferencia de uso entre un SSD y un HDD ya que son el controlador del disco y el propio sistema operativo los encargados de gestionar el funcionamiento de las unidades de memoria.

El sistema operativo detecta una unidad SSD como un volumen de almacenamiento lógico más, al igual que sucede con los HDD, por lo que ambos pueden utilizar los mismos formatos de archivo y ejecutar el mismo software.

Para editar particiones en el disco el proceso a seguir es el mismo que si se tratara de un disco duro convencional, y respecto a los sistemas de archivos a utilizar, tampoco hay que tener en cuenta nada en especial, ya que el formato vendrá en general determinado por el sistema operativo, por lo general NTFS en Windows, y Ext3 o Ext4 en GNU/Linux.

Además, y como curiosidad importante, los discos en estado sólido, por lo general, soportan la tecnología de monitorización SMART, exactamente igual que los HDD. Si no sabes lo que representan las siglas SMART y el por que de su gran importancia.

La única diferencia, pues, a nivel lógico, sería la implementación de TRIM en el sistema operativo, cuando este se esté ejecutando sobre una unidad en estado sólido.

¿CUALES SON LAS VENTAJAS DE LOS SSD?

Las ventajas de un disco duro sólido respecto de un disco duro convencional derivan justamente del hecho de no basar su funcionamiento en el uso de componentes mecánicos en constante movimiento. Aquí tienes las principales aspectos que los hacen tan atractivas actualmente:

VELOCIDAD DE LECTURA

Una de las principales banderas de las unidades en estado sólido es su velocidad de lectura, que supera de largo a la de los discos duros HDD. Esta diferencia es especialmente palpable durante el inicio del sistema, y al ejecutar programas que requieran gran capacidad de proceso.

En este post de MuyComputer puedes ver un test comparando distintas velocidades. No tengo datos a mano, pero por experiencia propia, puedo decir que se nota, y mucho, sobretodo durante el arranque del sistema.

RESISTENCIA A GOLPES

Además, el hecho de no tener partes en constante movimiento, también procura una mayor tolerancia a golpes y vibraciones, aspecto especialmente crítico en los discos duros convencionales.

Esta ausencia de partes mecánicas en movimiento se traduce también en una ausencia total o casi total de ruido. En ese sentido te recordará a cualquier Pendrive rxcare.net.

CONSUMO ENERGÉTICO

El consumo de energía es también notablemente inferior a los HDD. Esta diferencia se nota sobretodo en portátiles, repercutiendo en una mayor durabilidad de la batería.

ALGUNAS DESVENTAJAS QUE NO PUEDES OBVIAR…

Como no podía ser de otra manera, también existen un par de puntos flacos que deberías considerar, sobretodo si estás planteándote la posibilidad de jubilar los viejos y aburridos discos duros a favor de los flamantes SSD.

CAPACIDAD DE ALMACENAMIENTO (CADA VEZ MENOS DESVENTAJA)

Tradicionalmente los discos en estado sólido se han caracterizado por ofrecer unas capacidades de almacenamiento bastante reducidas, algo que desde en plena edad del oro del almacenamiento, ha contrastado claramente con las cada vez más altas capacidades que se llevan en el mundo de los discos duros tradicionales.

Por suerte, la tendencia sigue al alza, y las capacidades están constantemente en aumento, pudiendo ver ya unidades SSD con capacidades entorno a 1 TB, pero en el mercado de consumo, los más habituales están entorno a los 256 GB o 512 GB (también por una cuestión de precio como verás en el siguiente punto).

MAYOR PRECIO POR GIGA

Esto, unido a que las capacidades máximas de almacenamiento que ofrecen aun distan de las ofrecidas por los discos duros convencionales, se traduce en  que acabas pagando más por ‘menos’. Y pongo el menos entrecomillado porqué tampoco podemos olvidarnos de las ventajas comentadas…

NÚMERO LIMITADO DE OPERACIONES DE ESCRITURA

Los SSD tienen un número limitado de escrituras y superado este limite, ya no permiten más escrituras. Esto es una limitación de diseño, y se traduce en una vida útil poco clara. En teoría, este limite es suficientemente alto para un uso normal, por lo que parece que en la mayoría de los casos no debería afectar.

¿CUANDO DEBES UTILIZAR UNA MEMORIA SSD?

Realmente, teniendo en cuenta las diferentes ventajas en cuanto a rendimiento y velocidad de lectura, donde realmente podrás sacar mayor provecho de sus ventajas en cuando lo utilices para ejecutar el sistema operativo.

Los sistemas operativos no suelen ocupar mucho espacio, por lo que en ese sentido, una memoria SSD de 128 GB, o incluso de 64 GB, resultará más que suficiente para correr un Windows 8.1, o cualquier distribución GNU/Linux moderna, junto con todas las aplicaciones que necesites.

Lo que si deberás tener en cuenta es que a la hora de guardar archivos, con esas capacidades te quedarás corto rápidamente, por lo que es obligado complementar el disco del sistema con otro disco duro para guardar los documentos.

¿CUANDO ES MEJOR SEGUIR USANDO LOS DISCOS DUROS HDD?

Como habrás leído, las unidades en estado sólido disponen de unas capacidades de almacenamiento aun alejadas de los discos convencionales, y a un precio claramente superior.

Esto es un handicap importante que no puedes dejar de tener en cuenta cuando requieras almacenar grandes cantidades de datos.

Es por ello que, para discos destinados a almacenar gran cantidad de datos, archivos de vídeo, etc. es mucho más recomendable seguir confiando en los discos duros de toda la vida, que te permitirán guardar mucho más a un menor precio.

Además, hemos comentado el hecho de que disponen de un número de escrituras en disco limitado, y su vida útil aún está poco determinado, por lo que a la hora de guardar datos, personalmente aún prefiero hacerlo en un buen disco duro.

¿Y QUE HAY DE LOS DISCOS HÍBRIDOS O SSHD?

A día de hoy, no podría acabar este post sin hacer una mención a los discos híbridos o SSHD. Estos, como su propio nombre indica, combinan una parte mecánica heredada directamente de los HDD, y una parte constituida por memorias flash.

La parte magnética es la destinada a ofrecer altas capacidades de almacenamiento, pero con un rendimiento y unas velocidades de lectura/escritura equivalentes a los HDD. Esta unidad física se ve apoyada o complementada por una memoria Flash que hace las funciones de cache.

EN CONCLUSIÓN…

Teniendo en cuenta todo lo visto, actualmente es bastante común la combinación de usar una memoria SSD para correr el sistema operativo, aprovechando las ventajas de este en cuanto a velocidad y rendimiento, y un disco duro convencional para el almacenamiento puro y duro de los datos.

Esto hace posible combinar y complementar de manera muy eficaz las ventajas de cada uno de los medios de almacenamiento, y al mismo tiempo minimizar sus desventajas.

Y una buena manera de acabar puede ser con este vídeo de XatakaTV en el que entenderás enseguida cuales son las diferencias más notables entre los SSD y los HDD, así como las ventajas y desventajas de cada uno.

 

Fuente: Computer Newage

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